El Sionismo no es el pueblo Judío

 

fin-sionismo-paz

Imagen: http://www.taotv.org

Rescatando la Memoria Histórica Revolucionaria

Imad Mugniyah y la lucha antiimperialista

Por: Coordinadora Simón Bolívar

En Occidente, y más aún en América del Sur, para poder entender la importancia histórica del camarada Imad Fayez Mugniyah, figura totalmente desvirtuada, al igual que la organización a la cual perteneció y a sus luchas de resistencia, por el aparataje comunicacional burgués e imperialista, debemos comenzar por entender el por qué los revolucionarios estamos en contra del sionismo.

El Sionismo no es el pueblo Judío. El Sionismo, es un poderoso grupo burgués judío, mal llamado “Pueblo de Israel”,  conformado por una élite sionista, de fundamentación totalmente racista, colonialista y elitesco, que utiliza a los judíos para sus fines elitescos e imperiales.

Es realmente un instrumento del  imperio euro estadounidense para controlar las riquezas petroleras que existen en Oriente Próximo, siendo una colonia en expansión, que pregonan conquistar el territorio comprendido desde el río de Egipto hasta el río Éufrates, que abarca parte de los territorios de Egipto, Arabia Saudita, Irak, Siria y Turquía, y la totalidad de Jordania, Líbano y Palestina, a través de la guerra y el genocidio.

En ese intento colonizador, ha ocupado parte del territorio Libanés, dónde ha encontrado la resistencia admirable, entre otras organizaciones, del Hezbolá (adaptación fonética al español del árabe que significa “Partido de Dios”).

El Hezbolá es una organización islamista libanesa que cuenta con un brazo político y otro militar. Fue fundado en el Líbano entre los años 1977 y 1979 como respuesta a la intervención israelí de ese momento, e influido por el proceso revolucionario iraní conocido como la Revolución Islámica.

Hezbolá es la única milicia que operaba en Líbano y que no se desarmó tras los Acuerdos de Taif (1989), que pusieron fin a quince años de guerra civil en el Líbano. Hezbolá es una organización legítima de resistencia que defiende su tierra de la fuerza de ocupación israelí.

Según un sondeo publicado el 26 de julio de 2006 por el “Centro de Investigación e Información de Beirut” durante el conflicto entre Israel y el Líbano, Hezbolá contaba con el 87 por ciento del apoyo libanés en su la lucha contra Israel. Más llamativo, sin embargo, fue el nivel de apoyo a la resistencia de Hezbolá de las comunidades no chiitas. El 80 por ciento de los cristianos encuestados apoyaba a Hezbolá, junto con el 80 por ciento de los drusos y el 89 por ciento de los sunitas.

50705553Imagen: www.gettyimages.com

Imad Fayez Mugniyah (Tayr Dibba, Líbano, 7 de diciembre de 1962 – Damasco, Siria, 12 de febrero de 2008) fue un jefe de Inteligencia política de Hezbolá. Líder revolucionario a favor de la causa Libanesa, quien logró acertar duros golpes en contra de las fuerzas colonizadoras del imperialismo sionista amparado por los miembros de la OTAN. Mugniyah murió por la explosión de un coche bomba en Damasco, en un atentado planificado por el jefe del Mossad, Meir Dagan con ayuda de varios Estados árabes.

En contra de la satanización que ciertos regímenes de la región árabe,  Estados Unidos y Europa  realizan en contra de la lucha Libanesa y el Hezbolá, la Coordinadora Simón Bolívar levanta su voz y extiende su solidaridad revolucionaria, desde la Patria de Bolívar, para reivindicar la lucha antiimperialista y honrar la memoria de Imad Fayez Mugniyah, mártir de los oprimidos, ejemplo para el mundo.

Rescatando la Memoria Histórica Revolucionaria

Desde Venezuela, Tierra de Libertadores, a 521 años del inicio de la Resistencia antiimperialista en América, y a 203 años del inicio de Nuestra Independencia,

Coordinadora Simón Bolívar

Revolucionaria, Solidaria, Internacionalista, Indigenista, Popular y Socialista.

http://www.coordinadorasimonbolivar.org/

https://www.facebook.com/CSBCARACAS?fref=ts

 

Fuente: http://www.aporrea.org/internacionales/a176040.html

 

ÖOOOOoooo….

Top 20 de comida transgénica cancerígena que debemos evitar – Alimentos Frankenstein

 

Las comidas genéticamente modificadas e ingredientes alimenticios se han infiltrado en nuestra alimentación diaria, ensuciando lo que alguna vez era sano. Mientras las agro empresas continúan vociferando que “son seguras”, muchas investigaciones demuestran que la comida genéticamente modificada es perjudicial para la salud, daña ecosistemas, causa calamidades financieras a muchos granjeros y emite genes transgénicos que pueden transmitirse aleatoriamente a cualquier forma de vida en el medio ambiente con consecuencias potencialmente desastrosas. Un numeroso equipo de investigación relaciona el consumo de la comida genéticamente modificada a la esterilidad, alergias, mortalidad infantil, deformación de órganos, enfermedades infantiles y cáncer.

 

Evita este top 20 de comidas e ingredientes de comidas para que tu cuerpo esté libre de modificaciones genéticas:

Alfalfa: ¿No tenés el hábito de comer alfalfa? Podrías estar comiendo sin saber este alimento en carne de vaca y productos diarios. Usada en tambos y granjas de pastoreo para alimentar a las vacas, la alfalfa genéticamente modificada es común en ambos productos.

Aspartamo: El aspartamo no es solamente una neurotoxina ya establecida (toxina del cerebro y del sistema nervioso). Este “ingrediente” derivado de laboratorio está compuesto por aspartato, fenilalanina y mentol, los cuales provienen de sustancias genéticamente modificadas.

Carne de vaca: La mayoría de la carne no contiene solamente alfalfa genéticamente modificada. También contiene maíz y soja genéticamente modificados, convirtiéndose en parte de la carne. Si consumís carne de vaca, elegí solamente carne de vaca orgánica que haya sido alimentada con pasto.

Aceite de canola: 90% de la canola esta genéticamente modificada para resistir al herbicida de glifosato (Round Up).

Maíz y almidón de maíz: Casi todo el maíz esta genéticamente modificado, convirtiendo esta comida alguna vez sana en un causa te de daño en órganos. Así como el maíz, el extracto de almidón de este alimento genéticamente modificado se encuentra en casi todos los procesos y empaquetados de comida. Si te gustan los alimentos estropeados y freídos en bastante aceite de casi cualquier tipo, vas a tener muchos de estos ingredientes y mucho maíz genéticamente modificado. El almidón de maíz es usado comúnmente para hacer comidas crujientes freídas en aceite.

Enzimas: Desafortunadamente, muchas enzimas utilizadas en la producción de comida se derivan de ingredientes genéticamente modificados. Algunos de estos productos incluyen: prevenir de deterioro de productos de huevo, remover las sustancias amargas de la cerveza, mejorar la claridad de los jugos frutales, cuajar la leche para hacer queso, incrementar el aumento para la elevar la masa del pan, etc. Las enzimas genéticamente modificadas también son empleadas para la fabricación de muchos suplementos (para más información sobre enzimas genéticamente modificadas, consulta nuestro libro Ruleta Genética).

Semillas de lino/Aceite de semillas de lino: Hasta el lino fue contaminado por la semilla genéticamente modificada. Asegurate de elegir lino y aceite de lino con certificación orgánica.

Jarabe de maíz de alta fructosa: Como está hecho con maíz en su mayoría alta y genéticamente modificado, este ingrediente es un problema serio para la salud. Las investigaciones lo relacionan con el sobrepeso y la diabetes.

Helado: Contiene múltiples ingredientes modificados genéticamente, incluyendo el jarabe de maíz de alta fructosa, almidón de maíz y leche que contiene leche que contiene hormona de crecimiento bovina (HCB). Si pensás que esto no suena mal, continua leyendo más sobre la HCB en los productos lácteos.

Fórmula para bebes: ¿Las corporaciones detrás de las comidas “frankenstianas” no tienen ética en lo absoluto? Aun las fórmulas para bebes están contaminadas con ingredientes “frankenstianos” como la soja y la leche. Si, la leche normalmente tiene ingredientes genéticamente modificados (¡seguí leyendo!).

Margarina y materia grasa: Hecha de canola genéticamente modificada o mezclas de aceite vegetal, la margarina y la materia grasa vegetal no son alimentos sanos para la gente que cree en ellos.

Leche: Las hormonas de crecimiento bovina genéticamente modificadas nos inyectadas en las vacas para incrementar el volumen de leche. De paso, este proceso también incrementa la velocidad de infección en las vacas y la contamina con sangre y pus, a través de proteínas genéticamente modificadas. Tal vez las juntas de marketing de productos lácteos cambiarían sus slogans de “¿Querés leche?” a “¿Querés crecer?”.

Vitaminas sintéticas y no orgánicas: Anteriormente leíste sobre los suplementos de enzimas, pero otros suplementos nutritivos están normalmente hechos de ingredientes genéticamente modificados. Elegí aquellos que estén compuestos por nutrientes naturales e ingredientes orgánicos.

Papaya (Hawaiana): Las papayas hawaianas están modificada genéticamente en gran parte. Contienen material genético del virus de la mancha anular.

Salsa: La mayoría de las salsas contienen ingredientes derivados del maíz genéticamente modificado, incluyendo jarabe de maíz o solidos de jarabe de maíz. Elegí solamente salsa orgánica libre de estos ingredientes y conservantes.

Soja y Lecitina: La mayoría de los cultivos de sojas crecen de la soja genéticamente modificada, la cual se la relaciona con la mayoría de problemas de salud, incluyendo el cáncer. La lecitina, producto derivado de la soja, está contaminada con genes transgénicos perjudiciales, usada en muchos procesos y empaquetamientos tanto alimenticios como comprimidos. Elegí soja certificada orgánicamente. Lo ideal sería el miso, que es la soja fermentada orgánicamente.

Calabacín: Muchas variedades de calabazas fueron creadas genéticamente en serie y lo mejor es evitarlas a menos que estén certificadas orgánicamente.

Remolacha dulce: Son usadas para hacer el 35% de los suministros de azúcar blanca. Tengan en cuenta que la persona promedio consume 150 calorías de azúcar al año. Eso equivale a más de 23 kilogramos de azúcar genéticamente modificada. No es solo un montón de azúcar, sino que también son muchos organismos modificados genéticamente y potencialmente un montón de glifosato (Round up), el cual es usado en muchas plantaciones de remolacha dulce.

Tomates: Desde la publicación de los tomates saborizados, los primeros tomates genéticamente modificados, muchos más “frankenstomates” fueron descubiertos en un público desprevenido. Este tipo de tomates contienen una serie de ADN que ha sido invertido para evitar el ablandamiento y permitir una mayor duración, y por lo tanto más dinero para las agro empresas que los venden. Las investigaciones muestran que tienen un valor nutricional más bajo que sus contrapartes orgánicas.

Aceite vegetal: La mayoría de las mezclas de aceite vegetal son derivadas del maíz, algodón, canola o habas de soja genéticamente modificadas. Estos cuatro tipos de cultivos son los que están más genéticamente modificados. Elaborando comidas con aceite vegetal se obtienen las peores comidas “frankenstianas”

Leandro Gabriel Villalba
BWN Argentina

ÖOOOOoooo….