Hamburgo, en ‘estado de excepción’

Seis autobuses cargados de agentes de policía se desplegaron ayer a las 14:00 horas por las calles de los céntricos barrios de Hamburgo de Altona, San Pauli y Sternschanze, declarados de forma indefinida por las autoridades de la ciudad estado como “zona de peligro”.

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Esta especie de estado de excepción permite a los policías registrar y detener a cualquier persona sin ninguna sospecha concreta. Los agentes efectúan, de hecho, numerosos controles callejeros, pidiendo la documentación aleatoriamente a los ciudadanos que van encontrando en su camino con el objetivo de “controlar a grupos de personas relevantes”, según el portavoz de la policía, Mirko Streiber.

El líder regional de los liberales del FDP, Carl-Edgar Jarchow, criticó estas medidas por “desproporcionadas” y la portavoz de Los Verdes, Antje Möller, denunció que “se está restringiendo el movimiento de personas a escala masiva y de forma arbitraria”, en referencia también a la sugerencia a la ciudadanía de no salir de casa pasadas las 20:00 horas.

Si la policía ha decidido tomar estas medidas extremas es a causa de los disturbios de los últimos días, que comenzaron con una manifestación a favor del mantenimiento del centro cultural de izquierda Rote Flora, el pasado 21 de diciembre, en la que 120 policías y unos 500 manifestantes resultaron heridos.

A partir de ese momento, grupos organizados que reunirían en torno a unas 200 personas se han dedicado a atacar sistemáticamente comisarías de policía y oficinas administrativas en intervenciones nocturnas coordinadas, así como a propinar palizas entre 15 o 20 individuos a parejas de agentes que hasta ahora venían patrullando las calles de dos en dos y sin mayor protección que una porra.

“La situación ha terminado degenerando en una ola de ataques generalizados contra policías e instituciones policiales con piedras, botellas y artefactos incendiarios caseros”, confirmó el portavoz, que temía un recrudecimiento de la violencia durante el fin de semana.

Agresividad y disturbios

“Es la primera vez en mucho tiempo que veo una agresividad así, son los peores disturbios en años”, comentó un representante del sindicato policial, después de conocerse que hay todavía 117 agentes de policía heridos, 16 de ellos hospitalizados.

El último informe de detenciones confirmó que hay 16 personas en prisión a causa de estos disturbios violentos, pero no facilita datos sobre manifestantes heridos a causa de las porras, los cañones de agua y el gas pimienta, empleados generosamente en las respuestas policiales a las “manifestaciones violentas de extrema izquierda”.

La radio local emite llamamientos a la población a mostrar «coraje civil» y proteger a los policías que son atacados en plena calle, pero la declaración de la “zona de peligro” no ha hecho sino aumentar el miedo a intervenir de los ciudadanos. Mañana tendrá lugar una reunión extraordinaria de la comisión de Interior del parlamento regional que tratará de reevaluar la situación de emergencia.

“Mientras tanto, gestionaremos la zona de peligro con prudencia, pero garantizando la seguridad de los agentes”, aseguró el portavoz Streiber, que no tenía reparos en advertir: “Queremos dejar muy claro con esta medida que la policía de Hamburgo agotará todas las opciones legales para proteger la vida y la integridad física de sus funcionarios”.

El Mundo