LOS PELIGROS DEL PARACETAMOL

 

¿Conocía usted estas graves advertencias sobre el uso del paracetamol?

“El uso prolongado y la administración de altas dosis de paracetamol pueden provocar daño hepático severo”

“Usted NO debe tomar este medicamento: Si ha ingerido alcohol, si tiene algún tipo de daño hepático o si usted ha presentado síntomas de alergia al acetaminofeno o a alguno de los excipientes del producto”

“Usted deberá suspender el medicamento y consultar al médico: si los síntomas no mejoran; si aparecen otros síntomas; si el dolor o la fiebre no mejoran o empeoran; si junto con el dolor de garganta presenta dolor de cabeza, manchas en la piel, náuseas o vómitos”

El paracetamol es un analgésico (para calmar el dolor) del cual una dosis normal es muy cercana a la sobredosis. Aun ingiriéndolo en dosis normales afecta a la salud del hígado convirtiéndolo así en un medicamento altamente toxico. El hígado es el órgano que metaboliza la mayoría de los medicamentos que consumimos pero lamentablemente algunos medicamentos entre ellos una sobredosis de paracetamol no lo puede hacer, causando en consecuencia daños hepáticos serios (daños al hígado) algunas veces irreversibles.

DESPERTARES

LOS PELIGROS DEL PARACETAMOL

Por Miguel Jara:

La semana pasada publicamos sobre las nuevas restricciones a la receta de paracetamol, uno de los medicamentos más consumidos en todo el mundo. Lo de los daños del paracetamol es historia antigua. Ahora se recomienda una dosificación baja pero como ya escribiera el médico Rafa Bravo, hubo un tiempo en que la moda era tomar un gramo del fármaco aunque no por subir la dosis aumenta su efectividad y sí los peligros.

El año pasado hubo mucho debate sobre el abuso y el peligro del paracetamol. El medicamento es un producto potencialmente letal, como me alerta otro medico, Juan Gérvas. Hay que usarlo según estrictas instrucciones. En Estados Unidos (EE.UU.)en una década murieron más de 1.500 personas tras tomar este popular analgésico.

Otro trabajo, publicado en una revista médica, explica que ingestión es también una de las causas de intoxicación medicamentosa más común en el mundo y cita de nuevo a EE.UU. cuando argumenta que es la primera causa de falla hepática aguda en adultos, con una incidencia en aumento.

Existe toxicidad con dosis mayores de 150 mg en menores de doce años o 7,5 gramos totales en adultos y niños mayores de 12 años.

Como podéis entender, muchas personas han tomado mas de 7,5 gramos, sobre todo aquellas que lo usan de modo corriente.

En este trabajo, realizado en Chile, concluyen que el 29% de los pacientes de la muestra estudiada podría desarrollar daño hepático si no son tratados. En falla hepática fulminante la mortalidad pre trasplante es de hasta 37%. Sin embargo, no hay datos actuales publicados sobre el número de trasplantes por falla hepática producida específicamente por paracetamol en Chile.

El paracetamol es un tóxico hepático brutal, sin más. ¿Para qué escribir sobre las mezclas? Cuanto más, peor. Como comentan en el blog El comprimido, hecho por profesionales sanitarios:

Una de las actitudes inapropiadas, relacionada con ese afán por el exceso, es el empleo sistemático de dosis elevadas de los analgésicos más empleados en clínica: los AINE y el paracetamol. Nos da igual si el paciente pesa 60 kg o 90 kg, si tiene 25 o 75 años y si el efecto analgésico va encaminado a resolver un dolor menstrual, una tendinitis o el dolor asociado a una gonartrosis. El caso es que iniciamos los tratamientos con 600 mg de ibuprofeno, 500 mg de naproxeno o 1 g de paracetamol —casi siempre cada ocho horas— sin valorar primero la posibilidad de que el dolor del paciente pudiese ser controlado con una dosis más baja o con una menor frecuencia de administración”.

Desde luego en el Reino Unido disminuyeron la necesidad de trasplantes de hígado y los suicidios, al disminuir el tamaño de los envases de paracetamol.

Así de grave es el problema. Seguid mi recomendación y emplead los analgésicos a la dosis eficaz más baja y durante el menor tiempo posible.

—- Fin de la nota de Miguel Jara
El peligro de tratar la fiebre de los niños con paracetamol e ibuprofeno

LOS PELIGROS DEL PARACETAMOL

La administración a los niños de paracetamol e ibuprofeno de forma combinada para bajarles la fiebre es una práctica extendida entre los padres. La popularización de este tratamiento responde a la creencia errónea de que es más eficaz y reduce los efectos secundarios de los analgésicos o antipiréticos en los menores, como defendían hasta hace pocos años la mayoría de pediatras. Sin embargo, los estudios médicos realizados hasta ahora no han encontrado ninguna evidencia científica que avale estas tesis.

La última investigación sobre los tratamientos combinados de ibuprofeno y paracetamol, llevada a cabo conjuntamente por los departamentos de farmacología de las universidades de Arkansas y Kentucky, ha arrojado conclusiones aún peores. No solamente carecen de eficacia, sino que “agravan la fiebre y empeoran la gripe”, incluso en solución para niños.

En el estudio publicado en la revista de la American Academy of Pediatrics también se documenta una encuesta con resultados poco esperanzadores: la mitad de los padres objeto de estudio suministraban dosis demasiado elevadas de estos analgésicos, que se pueden adquirir sin receta médica y a los que se acude aunque el niño sólo tenga unas pocas décimas de fiebre. En este caso se multiplica el riesgo de sufrir patologías cardiacas o asma, mientras que puede provocar daños al hígado y a los riñones.

La fiebre como anticuerpo

La propia Asociación Española de Pediatría ha alertado sobre los riesgos que implica la medicación excesiva para la salud los niños. Asimismo, el pasado mes de junio se publicó en The Lancet un voluminoso metaestudio, financiado por el Consejo de Investigación Médica del Reino Unido, en cuyas conclusiones se advertía que la medicación excesiva de ibuprofeno eleva al tres por mil el riesgo de sufrir un infarto.

Cuando se trata sólo de unas pocas décimas por encima de la temperatura corporal normal, la fiebre juega un papel de anticuerpo contra las infecciones, por lo que intentar eliminarla con fármacos podría empeorar la enfermedad del niño. Los autores de la investigación concluyen que sólo se debe administrar un analgésico para evitar riesgos y mejorar la eficacia del tratamiento, en lugar de combinarlos como popularmente se hace.

La fiebre es un mecanismo fisiológico de defensa que puede tener efectos beneficiosos contra las infecciones “Los pediatras deben hacer pedagogía con los padres para que entiendan que la fiebre, cuando no es muy alta, no es mala por sí misma si el niño está sano. No se trata de una enfermedad, sino de un mecanismo fisiológico de defensa que tiene beneficiosos efectos a la hora de combatir las infecciones”, sentencia los autores en las conclusiones del estudio.

Existen distintas marcas en el mercado indicadas a diferentes grupos de edad, como es el caso de Dalsy, lo que incrementa el margen de error en los padres que deciden automedicar a sus hijos, pues las dosis máximas varían. Como ocurre con la mayoría de fármacos, la mejor opción es consultar al médico antes de consumirlos.

Tratamientos alternativos

El consumo de analgésicos en los países industrializados sigue aumentando de forma “excesiva”, como ya han alertado varios informes de la ONU en los últimos años. La OMS también ha advertido sobre la necesidad de reducir su prescripción a casos en los que sólo sean absolutamente necesarios y recomienda buscar tratamientos alternativos cuando sea posible. Especialmente, si existen antecedentes familiares o si el paciente presenta otros factores de riesgo, como la presión arterial alta o colesterol elevado.

Para elegir de la manera más adecuada posible los analgésicos, los expertos ofrecen dos consejos claves a tener en cuenta por los consumidores. El primero es que las personas con dolores crónicos, que no puedan dejar de tomar calmantes, reduzcan la dosis lo máximo posible así como la duración del tratamiento. El segundo consejo es que, en caso de contar otros factores de riesgo asociados a las enfermedades cardiovasculares (fumar, presión arterial alta o colesterol elevado) se pida una evaluación médica para determinar los riesgos del consumo de este tipo de fármacos en base al historial clínico personal y familiar

Fuentes y más información: migueljara, hcadvocate.org, elconfidencial, unadecaldosdearena, detenganlavacuna

Visto en: http://teatrevesadespertar.wordpress.com/2014/02/05/los-peligros-del-paracetamol/