La UE y USA se apoyan en los antijudíos para derrocar al gobierno pro-ruso de Ucrania: ¿hay explicación?

Como os vengo diciendo últimamente, la Realidad actual cada vez es más paradójica y, por tanto, más difícil de interpretar… a no ser que recuerdes que, cuando la mentira alcanza su grado más alto… acaba desembocando en la verdad. La imagen que se me ocurre es que te pongas a caminar a la derecha de una manzana de casas (una “cuadra” en Argentina): ¡acabarás apareciendo por la izquierda!

Ahora sí que los encargados de justificar el sistema lo van a tener difícil con Ucrania, pues los países sionistas (la UE y Estados Unidos) han urdido un golpe de estado para derrocar al legítimo gobierno elegido por las urnas, de filiación pro-rusa. Ya estamos viendo que la legitimidad de las urnas sólo vale para cuando el gobernante es sionista y cuando esto no es así, puede caer.

Pero el problema para los legitimadores del sistema todavía es más grave: el problema es que los agentes del golpe contra Yanukovich han sido paramilitares de la extrema derecha ¡antijudíos! y, de hecho, en las últimas fechas se han producido ataques contra esta comunidad en Kiev. Al parecer, las brigadas que han generado los disturbios veneran a un líder nazi ucraniano, llamado Stephan Bandera, que se enfrentó a los comunistas, mientras que los comunistas ucranianos están defendiendo a Putin.

¿Cómo se explica esto desde el paradigma oficial de la Unión Europea que se opone a los partidos ultraderechistas y para el que el nazismo es el Mal personificado?

Jaque Mate. No hay solución posible a este laberinto desde el paradigma político actual. Contradicción irresoluble.

La única explicación posible ha de venir, pues, despreciando el análisis izquierda-derecha por el del Nuevo Orden Mundial sí-no (incluyendo, como veremos, al sionismo).

Dado que el punto de fractura en Ucrania es entre su apoyo a Rusia o a la Unión Europea de los Iluminati, y dado que el poder de Rusia está asociado a la Unión Soviética y los comunistas, los estrategas sionistas (¡vaya paradoja!) han utilizado a los nazis para derrocar al gobierno legítimo de Yanukovich, enarbolando el sentimiento anticomunista de la II Guerra Mundial. De hecho, el partido Svoboda, que ha recogido el gobierno, es abiertamente antijudío. La situación es tal que el rabino de Kiev ha exhortado a sus feligreses a que abandonen Kiev.

Con lo que, de rebote, ¡la historia actual está reconociendo lo que venimos diciendo desde hace años: que Hitler fue un muñeco en manos de los sionistas!

¿Y cómo puede ser que los sionistas apoyen a quienes se dedican a hostigar a los judíos?

Muy sencillo: porque para los sionistas, los propios judíos son “goyim”, es decir, ganado. Los utilizan para su propósito, al igual que a los masones, los comunistas, los gays o las iglesias cristianas sionistas pero se pueden desembarazar de ellos cuando la ocasión lo requiera.

El tablero de ajedrez de Ucrania se va a poner muy interesante porque al parecer los antijudíos han entrado en el gobierno y, cuando se enteren de que han sido dirigidos por sus propios enemigos, el tumulto que se va a organizar va a empequeñecer a lo que acaba de ocurrir.

¿Estarán los sacerdotes levitas preparando un sacrificio ritual de judíos en honor a Yahvé como estuvo a punto de pasar con Abraham e Isaac?

PD. Por cierto, que los más veteranos de este lugar recordarán que a comienzos del 2007 me hice eco de una información de la polémica  Sorcha Faal que afirmaba que la política alemana Angela Merkel era hija de Hitler por medio de una ingeniería genética, según habían revelado los archivos de un tal doctor Carl Clauberg, experto en estas lides, y que fue capturado por los soviéticos.

Fuente: http://www.rafapal.com/?p=25098