Misiles rusos apuntando a España gracias al gobierno de Rajoy

En un nuevo acto de sumisión a los poderes imperialistas anglosajones, los mismos que ocupan Gibraltar y usan las bases de Morón y Rota para sus planes de agresión a Rusia, el Gobierno español declara en una nota oficial su apoyo a las bandas golpistas que han tomado el poder en Kiev.

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“España apoya al nuevo Gobierno ucraniano y pide que no se recurra al uso de la fuerza. «El gobierno de España manifiesta su preocupación por la situación en Ucrania que sigue siendo incierta y dista mucho de estar estabilizada. Especialmente grave es la tensión existente ahora en Crimea», señala a través de un comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación, recogido por Europa Press.

En el texto, el Gobierno expresa su «pleno apoyo a la integridad territorial de Ucrania» e insta a los distintos actores internacionales implicados a «cooperar en la búsqueda de una solución»”

La gracia de Rajoy y el escudo antimisiles pone en peligro a Cádiz

El destructor estadounidense USS Donald Cook se está preparando para su primer patrullaje el próximo mes como parte del sistema de la OTAN de defensa antimisiles en Europa, según informó el portal Stars and Stripes. La nave, que llegó a la base de Rota en la costa atlántica de España el pasado día 11, es el primero de los cuatro destructores estadounidenses que se trasladarán a la zona en el curso de dos años, según el plan de despliegue del escudo antimisiles.

Aunque EE.UU. sostiene que el escudo sirve para prevenir los potenciales ataques nucleares de “Estados canallas” como Irán, su desarrollo ha causado protestas por parte de Rusia, que sospecha que el sistema está orientado a contener su potencia bélica y lo califica como “factor desestabilizador en Europa”.Además Moscú aduce que Irán carece de la capacidad técnica necesaria para llevar a cabo ataques nucleares contra Europa.

El segundo de los cuatro destructores estadounidenses que tendrán su base en Rota será el USS Ross, cuya llegada está prevista para junio de este año. Durante 2015 llegarán los otros dos buques de guerra de la US Navy: el USS Porter y el USS Carney, cuya fecha aproximada de llegada todavía no está definida.

El destructor USS Donald Cook, que debe su nombre a un héroe de la Guerra de Vietnam, cuenta con una tripulación de 338 marinos a las órdenes del capitán de navío Scott A. Jones. Su principal potencial ofensivo está marcado por el sistema de combate Aegis, el mismo que usan las modernísimas fragatas españolas F-100, aunque con un nivel de desarrollo tecnológico muy superior.

De la clase Arleigh Burke, entró en servicio en la Armada estadounidense el 4 de diciembre de 1998. Mide 154 metros de eslora y 20,4 metros de manga, y está armado con dos lanzadores de sistema vertical MK-41 con misiles de crucero Standard y Tomahawk; lanzadores de misiles Harpoon; cañón de 5″ MK-45 de calibre 54; dos sistemas Phalanx CIWS; y dos lanzadores triples de torpedos MK-46.

El Ministerio de Defensa español ha renovado durante los últimos años la base de Rota. El muelle 1 se amplió en 300 metros, mientras que se construyó un nuevo muelle, el número 4. Además, se ha reformado por completo el muelle número 2, donde estarán anclados los destructores norteamericanos y cuyo coste, cifrado en cerca de 22 millones de euros, ha sido sufragado íntegramente por el Gobierno de Barack Obama.

Los rusos protestaron por el consentimiento de España al Escudo Antimisiles

Las relaciones diplomáticas entre España y Rusia “siguen siendo buenas, pero han empeorado desde hace un año”. Diplomáticos españoles que mantienen contactos habitualmente con funcionarios rusos admiten que la instalación del Escudo Antimisiles en Rota, y sobre todo la forma y momento en que fue anunciado, han provocado numerosas recriminaciones. Esto, además, de las continuas quejas acalladas que se reciben de la propia población española.

El ministro ruso de Exteriores calificó de “Inaceptable”, la entrada de España en el operativo del Escudo Antimisiles diseñado por Estados Unidos. El anuncio, realizado en octubre de 2011 del año pasado por el anterior Ejecutivo, ha supuesto más de un enfrentamiento verbal entre diplomáticos españoles y rusos. Similar a lo que ha ocurrido con Estados Unidos, con quien los rusos han admitido que este proyecto “es un escollo” en sus relaciones. No en vano, El Espía Digital publicaba hace unos meses la reacción rusa al escudo antimisiles yanqui en nuestro territorio.

Las fuentes diplomáticas y militares aseguran que “en más de una ocasión, los rusos han admitido su enfado por cómo y cuando se negoció la entrada de España en el escudo antimisiles”.

Cabe recordar que 2011, año en el que se negoció y finalmente se anunció la participación española en el proyecto, coincidió con el año dual de amistad España-Rusia, un año en que ambos países mantuvieron numerosos encuentros para ampliar su colaboración en todos los ámbitos–económico, social, investigación, turismo…-.

Esta circunstancia ha provocado ciertos problemas, además de una importante situación de peligro para la población española al producirse una lógica reacción de defensa por parte de Rusia, en la relación de ambas naciones:

La noticia fue ocultada a los españoles: “Rusia apuntará sus misiles nucleares hacia España”. Una noticia así sería portada en cualquier medio serio, en cambio, aquí no ha merecido mayor atención que, si acaso, unas líneas escondidas en la sección de internacional en zona poco visible. ¿Incapacidad profesional manifiesta? Imposible. No hay otra explicación racional que la de ocultar deliberadamente a los españoles las nefastas consecuencias de acceder a las pretensiones norteamericanas de instalar en Cádiz uno de los nodos del nuevo sistema antimisiles con el que EEUU pretenden conseguir una ventaja estratégica sobre Rusia, aunque la excusa sean “los misiles iraníes”.

En una país pacato dedicado a pagar las deudas de los banqueros, se anunció a bombo y platillo que nuestro más poderoso aliado “nos había escogido”, junto a Portugal, Polonia y Rumanía, para ser de los “privilegiados” en los que se instalaría el famoso sistema antimisiles (desarrollo caro e inútil de aquél proyecto que se denominó “guerra de las galaxias” en la época del presidente Reagan).

Aquí todo fueron fanfarrias emuladoras de la famosa película de Berlanga. El nuevo sistema se instalaría en la Base de Rota (Cádiz), traería puestos de trabajo, venta de suministros y transferencias de tecnología y, sobre todo, indicaba que nuevamente España, como en tiempos del “trío de las Azores”, contaba en el mundo –es decir, para los americanos-.

Luego, todo se ha visto reducido un poco, hasta el punto de que las obras de albañilería para el acondicionamiento de la base de Rota las está realizando una empresa norteamericana no muy conforme con respetar los derechos y condiciones laborales vigentes en nuestro país, pero bueno… todo se vendió como ventajas.

Pero lo que se le ocultó a los españoles fue la reacción de los rusos. Acompañamos a este artículo una traducción al español de la versión en inglés publicada en el sitio oficial de la presidencia rusa http://eng.news.kremlin.ru/, del discurso al pueblo ruso del todavía presidente de Rusia y hoy primer ministro Dimitri Medvédev, el pasado 23 de noviembre de 2011. Este discurso es de importancia fundamental para entender la dinámica de tensión en la cual nos encontramos y, en lo que nos concierne, para que los españoles se enteren que nuestra actitud de “Bienvenido Mr Marshall” ha provocado una “ganancia” difícil de superar: que los misiles nucleares rusos apunten hacia territorio español y, en concreto, a las cercanías de la ciudad de Cádiz. He aquí el discurso de Medvédev:

Discurso a la Nación del Presidente ruso D. Medvédev

 

Dicho de forma breve, Rusia instalará en la región de Kaliningrado sus lanzadores de misiles nucleares Iskander apuntando a las bases del sistema antimisiles norteamericano… y uno de esos puntos es Rota (España). Hay que señalar que la cercanía de Kalinigrado a Polonia, Rumanía y España hace inútil el despliegue del sistema instalado por EEUU y nada impediría que las ojivas atómicas alcanzaran sus objetivos. ¡Un gran negocio, señoras y señores!

Dada la actual coyuntura de tensión internacional, es necesario exigir al Gobierno español, la denuncia del tratado que permite la utilización de las bases de Morón y Rota a las fuerzas armadas de los EE.UU. y llamar a nuestras Fuerzas Armadas al cumplimiento de su misión constitucional: la defensa de la seguridad, integridad y soberanía de la Nación española.

http://adf.ly/eN6Rk

Visto en: http://agenciaeternity.wordpress.com/2014/03/04/misiles-rusos-apuntando-a-espana-gracias-al-gobierno-de-rajoy/

 

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El Fin de New York 2014 (Alarma Mundial 2014)

Fuente: http://nuevamentes.blogspot.ch/2014/03/el-fin-de-new-york-2014-alarma-mundial.html

La Mentira del Colesterol o cómo inventarse una enfermedad

La Mentira del Colesterol o cómo inventarse una enfermedad

Las personas que esten tomando los medicamentos BAYCOL , VYTORIN, LIPITOR, ZOCOR, CRESTOR, MEVACOR, PRAVACHOLY LESCOL, seria recomendable que leyeran elexcelente articulo publicado en la Revista Discovery DSalud , sobre como asustar al personal con una enfermedad, quizás inexistente, denominada colesterol alto en sangre y lograr uno de los mas grandes y sucios negocios de la historia, con medicamentos que está demostrado que perjudican hígado y otros órganos de nuestro organismo.

Si están entre este grupo de “riesgo” les invito a leer hasta el final este artículo, que aunque un poco largo, les mostrará como las gastan las Grandes Industrias Farmacéuticas.

Un consejo: Si estan agobiados por el dichoso colesterol hagan uso y abuso de una fruta mágica, la naranja, ¡¡¡ estan ya aqui !!!. Este medicamento seguro que no mata.

El exceso de colesterol “malo” ha pasado en apenas unas décadas de “factor de riesgo” cardiovascular a poco menos que una enfermedad en sí misma que debe ser tratada casi de forma crónica con fármacos para reducir o controlar su nivel en sangre. Pero, ¿qué hay de cierto? ¿Es eso así o se trata de otra estrategia de las multinacionales farmacéuticas para vender masivamente productos inútiles? ¿Se justifica la actual ingesta masiva de estatinas -cuyos efectos secundarios a largo plazo están aún por ver- o se trata de medicamentos que no previenen la arterioesclerosis y no han servido para salvar jamás una sola vida? Pasemos a valorarlo. La lucha contra el colesterol se ha convertido en uno de los grandes retos de la “medicina moderna”.

Y es que de ser presentado como un simple factor que puede contribuir a la aparición de accidentes cardiovasculares -junto a otros como la vida sedentaria, una inadecuada nutrición, el exceso de estrés, emocional o físico, o un consumo abusivo de alcohol y tabaco, entre otros- ha pasado a ser considerado una enfermedad en sí misma.

Actualmente muchas personas viven obsesionadas por el colesterol, con la angustia de que un día algún médico la mire y sentencie con voz solemne: “¡Tiene usted el colesterol alto!”. Y de ahí a convencernos de que estamos al borde del infarto sólo hay un paso.

Claro que en el fondo no hay de qué preocuparse ya que pocos instantes después el médico nos recetará el fármaco de turno y podremos irnos más tranquilos a casa. No importa la edad, que uno carezca de antecedentes cardiovasculares en la familia o que no haya sufrido ningún episodio anterior. Lo mejor es prevenir -eso nos dicen- y para eso nada como las “medicinas contra el colesterol”, es decir, las estatinas.

De hecho son el medicamento de moda. Tanto que una de ellas, comercializada como Lipitor, es el fármaco más vendido anualmente en Estados Unidos. Tanto que la venta de las diversas estatinas asciende a más de 26.000.000.000 de dólares anuales. Y tanto que, de empezar siendo un medicamento para las afecciones cardiovasculares hay quien habla ya de su uso contra la demencia vascular, el Alzheimer, el Sida, la diabetes y el cáncer.

Con lo que las farmacéuticas proponen ya descaradamente su venta sin receta. Es más, hay quien ha propuesto hasta ¡”enriquecer” con ellas el agua de algunas ciudades estadounidenses! Así están las cosas.

Se ha hecho creer a la población -e incluso a gran parte de los médicos- que el exceso del llamado colesterol malo es causa de muchas enfermedades pero que, gracias a Dios y a la Ciencia, unos fármacos milagrosos son la solución: las estatinas.

La publicidad bombardea machaconamente esa idea, los médicos la refuerzan y los grandes medios de comunicación -que ganan grandes sumas de dinero con sus anuncios- la apoyan sin plantearse siquiera qué hay de verdad en ello.

En suma, quieren hacernos creer -a pacientes y a médicos- que todo el mundo está de acuerdo en tres verdades presentadas como absolutas y que son las que sostienen un negocio fabuloso:

1) Que la principal causa de los problemas cardiovasculares es el exceso en sangre de colesterol “malo” (LDL).

2) Que las estatinas previenen esa posibilidad porque bajan su nivel.

3) Que ambas cosas están científicamente demostradas.

Bueno, pues la realidad es que no es así. Ni todo el mundo en la comunidad científica piensa que el colesterol tenga que ver con los accidentes cardiacos, ni todo el mundo cree que las estatinas prevengan los accidentes cardiovasculares al reducir el nivel de colesterol, ni todo el mundo está de acuerdo en que los estudios a largo plazo avalan esas afirmaciones.

Y como los razonamientos de quienes acusan al colesterol “malo” de tantos males y defienden las estatinas son de sobra conocidos permítasenos que, a título informativo, presentemos otros argumentos que suelen ocultarse para que cada cual decida por sí mismo.

¿Es el colesterol “malo” el responsable de la aparición de enfermedades cardiovasculares?

Hay quien piensa que no. Buena prueba de ello es que un grupo amplio de científicos, médicos, académicos y escritores sobre temas científicos y de salud de varios países se han reunido para formar La Red Internacional de Escépticos del Colesterol (THINCS) http://www.thincs.org/index.htm y poseen suficiente documentación como para tener entretenido a cualquiera durante semanas.

“Como la evidencia científica que avala la campaña anticolesterol es inexistente -afirman en su presentación- consideramos importante detenerla lo antes posible. Los miembros de este grupo representamos puntos de vista diferentes sobre la causa de la aterosclerosis y la enfermedad cardiovascular, algunos de ellos en conflicto con otros aunque eso es algo habitual en Ciencia.

Todos compartimos en cambio el escepticismo de que el alto nivel de colesterol y la grasa animal sean la causa de la aterosclerosis y de las enfermedades cardiovasculares.

El objetivo de esta web es por ello informar a nuestros colegas y al público de que tal idea no se apoya en evidencia científica alguna; es más, gran número de estudios científicos efectuados en los últimos años contradice eso abiertamente”

Y en efecto, existen muchos trabajos que reivindican el papel benéfico del colesterol.

Podríamos citar a muchos investigadores pero Ron Rosedale, especialista internacional en Nutrición y autor de El colesterol no es la causa de las enfermedades del corazón, resume con claridad el punto de vista de la mayoría:

No hay ningún tipo de vida en la Tierra -afirma- que pueda sobrevivir sin colesterol. Esto le dirá automáticamente que, en sí mismo, el colesterol no puede ser malo.

De hecho es uno de nuestros mejores amigos. Nosotros no estaríamos aquí sin él. Es más, la excesiva reducción del nivel de colesterol aumenta el riesgo de morir. No olvidemos que el colesterol es también precursor de todas las hormonas esteroideas.

El organismo no puede sintetizar estrógenos, testosterona, cortisona y muchas otras hormonas vitales sin colesterol”.

En cuanto a la polémica colesterol bueno-colesterol malo agrega:

“Como quiera que la correlación entre el colesterol total y las enfermedades del corazón son débiles se buscó hace ya muchos años alguna correlación más fuerte.

Se afirmó así que hay un colesterol “bueno” llamado HDL y un colesterol “malo”, el LDL. Representando el HDL a las lipoproteínas de alta-densidad y el LDL a las de baja-densidad. Entiéndase pues que tanto el LDL como el HDL son lipoproteínas, es decir, grasas combinadas con proteínas.

Hay sólo un tipo de colesterol. No existe eso de un colesterol “bueno” y un colesterol “malo”. El colesterol es sólo colesterol. Y se combina con otras grasas y proteínas para ser conducido a través del torrente sanguíneo porque la grasa y nuestra sangre acuosa no se mezclan demasiado bien”.

Su cuerpo -subraya Rosedale sobre el papel clave del colesterol en la supervivencia de células y tejidos-fabrica y conserva el colesterol precisamente porque es importante -de hecho, vital- para la salud.

Una de sus funciones es impedir que las membranas celulares se caigan a pedazos. Como tal, podría considerarse pues al colesterol como el superpegamento de las células. Es un elemento imprescindible en cualquier tipo de reparación celular.

Y se sabe que las enfermedades coronarias asociadas con los ataques cardíacos están causadas por daños en las paredes arteriales. Daño que causa inflamación. Y se considera cada vez más que la enfermedad coronaria que provoca ataques cardíacos está causada principalmente por una inflamación crónica”.

Llegados a este punto adelantamos ya dos ideas sobre las que volveremos más adelante: la coincidencia de lo manifestado por Rosedale con lo que asevera el doctor Matías Rath quien lleva años sosteniendo que el colesterol es un mecanismo de reparación del daño sufrido por las paredes arteriales al agrietarse el colágeno de su tejido conjuntivo por deficiencias nutricionales y la constatación -cada vez más compartida- de que en el caso de accidentes cardíacos el efecto positivo que se logra a veces con las estatinas se debe en realidad a su capacidad antiinflamatoria y no a que reduzcan el nivel de colesterol.

“Un error que raramente se comete en ciencias puras como la Física -añade Roseadle- parece cometerse con frecuencia en Medicina. Y es confundir la correlación con la causa. Porque que haya una débil correlación entre el colesterol alto y los ataques cardíacos no significa que el colesterol alto sea la causa del ataque cardíaco.

Ciertamente el pelo canoso está en correlación con el envejecimiento pero a nadie se le ocurriría decir por eso que las canas son la causa del envejecimiento. Y al igual que los tintes para ocultar las canas no nos hacen realmente más jóvenes bajar el colesterol tampoco va a evitar un ataque cardíaco”.

Parece corroborar esta afirmación uno de los estudios médicos más grandes realizado en humanos entre 1972 y 1998, el Múltiple Risk Factor Intervention Trial (MRFIT) -patrocinado por el National Heart, Lung, and Blood Institute (NHLBI) el MRFIT-, movilizó 28 centros médicos y 250 investigadores costando 115 millones de dólares. A partir de un grupo inicial de 361.662 varones los investigadores seleccionaron a 12.866 participantes para el estudio y disminuyeron los supuestos factores de riesgo en accidentes cardiovasculares: redujeron la grasa a menos del 8%-10% de las calorías, la succión de colesterol dietético a menos de 250-300, mg/día y el incremento de grasas poliinsaturadas al 10% de las calorías; así como el tabaco y la presión sanguínea. Y no tuvieron éxito.

Los niveles de colesterol bajaron -como los del resto- pero no tuvieron ninguna incidencia en la prevención de los accidentes cardiovasculares.

“Los resultados globales -afirmaron los investigadores en sus conclusiones- no muestran un efecto beneficioso de esta intervención multifactorial en las enfermedades cardiovasculares o en la mortalidad total”.

Un ensayo finlandés publicado en 1975 sí parecía apoyar la eficacia preventiva de disminuir el colesterol tras seguir a los pacientes durante cinco años pero en diciembre del 1991 se analizaron los resultados a los 10 años y se constató que quienes continuaron cuidadosamente la dieta para rebajar el nivel de colesterol tenían el doble de posibilidades de morir por una dolencia cardiovascular.

El profesor Michael Oliver escribiría sobre ello en el British Medical Journal lo siguiente:

“Como la intervención múltiple contra los factores de riesgo de enfermedades cardiovasculares en hombres de mediana edad con un riesgo sólo moderado ha fallado a la hora de reducir la morbilidad y la mortalidad tal intervención difícilmente se justifica.

Esta conclusión se opone a las recomendaciones de muchos cuerpos asesores nacionales e internacionales que deben tener estos nuevos resultados en cuenta. No hacerlo sería éticamente inaceptable”.

Añadiremos que el estudio más antiguo realizado sobre las causas de las dolencias cardíacas comenzó en 1948 en Framingham (Massachussets, EEUU).

Pues bien, poco antes de la Navidad de 1997 JAMA, el periódico de la Asociación Médica Americana, publicó un informe sobre el seguimiento realizado entonces que demostró que la grasa saturada reducía los infartos cerebrales.

Preocupados ante la aparente contradicción se les planteó a los investigadores si no sería que los sujetos de la investigación habían muerto antes por accidentes cardíacos y por eso el número de infartos cerebrales era menor a lo que éstos contestaron:

“Tal hipótesis sería válida si hubiera una asociación nítida y directa entre la ingesta de grasas y las enfermedades del corazón.

Y dado que nosotros no encontramos tal asociación utilizar la mortalidad por enfermedades del corazón es una explicación muy improbable para justificar nuestros resultados”.

En pocas palabras: tras 49 años de investigación no se encontró relación alguna entre una dieta rica en grasas y las enfermedades del corazón. Y por si fuera poco, en el Medical World News del 27 de marzo de 1992 se publicó otro estudio según el cual entre los adultos estudiados tras sufrir un ataque cardíaco mortal había tantas personas con un colesterol por encima de 300 como por debajo de 200.

Y en el nº 149 de la revista Atherosclerosis se afirmaría que más de la mitad de los pacientes admitidos en los hospitales con un ataque cardíaco presentaban unos índices normales de colesterol.

El Marketing farmacéutico sepulta los datos

Walter Harternbach, en su libro La mentira del colesterol, revisa otros datos generalmente ignorados de los que extrae cinco ejemplos:

1) En el estudio Simvastatin (4-SStudie) -en el que fueron controladas 4.444 personas- se constató que “un nivel elevado de colesterol no tiene influencia alguna en el desarrollo de la arteriosclerosis o de los infartos de miocardio. Carece de sentido pues tratar de reducir el colesterol y de ahí que no esté indicado”.

2) El estudio Multifactorial Finlandés -que examinó los niveles de colesterol de 2.000 personas- demostró que entre quienes fueron tratados con fármacos anticolesterolemiantes hubo el triple de infartos y un tercio más de muertes que entre quienes no los tomaron.

3) En el estudio sobre el corazón Helsinki I (1987) realizado sobre 700 personas, al rebajar los índices de colesterol se registró un 40% más de efectos secundarios fatales que los observados en el grupo de control; y en el estudio Helsinki II (1993), realizado seis años más tarde, ese aumento llegó hasta el 50%. Es significativo también el aumento de casos de fallecimiento por cáncer al disminuir los niveles de colesterol: en el estudio Helsinki II alcanzó un valor del 43%.

4) En el estudio Framingham ya citado, al rebajar los niveles de colesterol se registró un notable incremento de los casos de fallecimiento por cáncer. En más de una investigación -como luego apuntaremos- se ha registrado tan notable “coincidencia”: el riesgo de cáncer y de infarto de miocardio parece aumentar a consecuencia de la ingesta de los medicamentos destinados a rebajar los niveles de colesterol.

Tras examinar los datos existentes sobre la relación ataques cardíacos-colesterol Harternbach formula tres conclusiones básicas:

1) El colesterol no tiene ninguna influencia en el desarrollo de la arteriosclerosis o el infarto de miocardio.

2) Los valores altos del nivel de colesterol están asociados a una alta esperanza de vida y a una menor frecuencia de los casos de cáncer.

3) La disminución del nivel de colesterol está asociada a numerosos fallecimientos y a una elevada incidencia en la aparición de cáncer”.

Cabe añadir que a los ejemplos señalados por Harternbach se pueden añadir otros. En la misma dirección apunta por ejemplo otro informe titulado Necesidad de cambiar la dirección de la medicación relacionada con el colesterol.

Un problema de gran urgencia dirigido por Yakugaku Zasshi y publicado en el Journal Pharmaceutical Society de Japón- pues en él se afirma que “el nivel de colesterol total alto no se asocia con una alta mortalidad coronaria en poblaciones de más de 40-50 años de edad.Más importante aún: los valores de colesterol totales más altos se asocian a menores proporciones de cáncer y de todo tipo de mortalidad en estas poblaciones”. Y aunque a algunos les cueste creerlo hay un largo etcétera de estudios parecidos.

A pesar de todo esto, los niveles de colesterol considerados “aceptables” siguen bajando

El lector debería saber que, en el actual sistema médico-industrial, para multiplicar el número de enfermos -y, por tanto, el número de ventas de un medicamento- basta con reunir a un panel de “especialistas” y que éstos decidan que la cifra de determinado factor -el colesterol, en este caso- debe ser como máximo de la cantidad “X”.

Con esa simple decisión millones de personas que hasta ese día y hora estaban sanísimas pasan automáticamente a ser “enfermas” y, por ende, en potenciales víctimas de un accidente cardíaco.

Y, por supuesto, para que esa posibilidad no se produzca deben medicarse de inmediato. Así se hizo con el colesterol y las estatinas. Y con muchos otros fármacos. Un negocio redondo.

Basta revisar algunas cifras para comprobarlo. En la década de los noventa del pasado siglo XX estaban en tratamiento con estatinas trece millones de norteamericanos según datos de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos.

En el 2001, sin embargo, un panel de expertos decidió cambiar esas normas y el número de consumidores de estatinas pasó así a ser de golpe de 36 millones. Y en el 2004 otra nueva reunión permitió bajar de nuevo la cifra de colesterol aceptable con lo que el número de estadounidenses que pasó a “beneficiarse” del consumo de estatinas pasó a ser de 40 millones.

Pero la corrupción acaba siempre -antes o después- saliendo a la luz. Y esa nueva decisión de bajar la cifra aceptable de colesterol fue ya denunciaba abiertamente por el prestigioso diario USA Today el 16 de octubre del 2004 con estas palabras referidas a quienes la tomaron:

“Dirigían influyentes grupos médicos, fueron protagonistas en prestigiosos congresos, publicaban trabajos en las principales revistas y eran gigantes indiscutibles en su campo.

Pero cuando hace poco esos médicos asesoraron al Gobierno sobre las nuevas recomendaciones para el público con respecto al colesterol hubo algo más que todos ellos tenían en común y que no se dio a conocer:ocho de los nueve cobraban dinero de las propias compañías cuyos productos para reducir el colesterol recomendaban a millones de estadounidenses. 

Dos eran accionistas de ellas. Otros dos comenzaron a trabajar para laboratorios poco después de hacer las recomendaciones. Otro era un científico ‘senior’ del Gobierno que también ofrece sus servicios a diez compañías e incluso pertenece a uno de sus directorios. 

Con lo que ahora los grupos de consumidores -y otros- no sólo cuestionan las sugerencias de esos médicos sino también su capacidad para trabajar en pos de los intereses del público. Y esto pasa mientras algunas de esas compañías presionan al Gobierno para que permita que los fármacos que son objeto de esta controversia -estatinas como Lipitor y Zocor- sean de venta libre.

Obviamente hay médicos prestigiosos, vinculados a los laboratorios fabricantes de estatinas, que apoyan esa aprobación”.

En este caso la situación más impresentable era la del doctor H. Bryan Brewer -Jefe de la División de Enfermedades Moleculares del National Heart, Lung and Blood Institute- que llegó a recibir 200.000 dólares de intereses privados externos mientras ocupaba su puesto en un organismo público como el NIH estatal.

¿Puede alguien mantener en serio que tales expertos emiten juicios independientes ante estos datos?

“Los conflictos de intereses son cada vez más habituales ahora que dos tercios de las investigaciones médicas en las universidades son financiadas por la industria privada -añadía el reportaje del USA Today-. Veinte años atrás esta cifra sólo alcanzaba un tercio.

‘El gobierno no está produciendo medicamentos. Todos los grandes ensayos de estatinas han sido financiados por las compañías’, dijo el Dr. Scott Grundy, cardiólogo del University of Texas Southwestern Medical Center que encabezó el panel sobre colesterol.

El Gobierno tiene sus propios problemas. Hace una década se derogó la prohibición de realizar asesoramiento privado a los empleados públicos y en los últimos años hemos asistido a un escándalo tras otro por científicos federales que aceptaron dinero de compañías directamente afectadas por sus decisiones”.

No es de extrañar pues que más de 30 médicos, investigadores en materia de sanidad y científicos pusieran su firma en una contundente carta dirigida al Director de los Institutos Nacionales de la Salud en la que afirmaban “que las directrices, con sus recomendaciones para terapias farmacológicas, no están justificadas por argumentos de peso científico”.

Pero una vez puesta la maquinaria en marcha no hay quien la detenga. Con los niveles de colesterol “aceptables” a mínimos absurdos -¡qué importa lo que digan los investigadores independientes!- nadie puede impedir ya que los más de 3.000 millones de dólares anuales que sólo en publicidad directa de fármacos y enfermedades se gastan las farmacéuticas en Estados Unidos alcancen su objetivo: hacer creer a gente sana que está enferma.

Una estrategia que se apoya también -entre otras cosas- en las ayudas que la industria da a las “asociaciones de pacientes” para controlarlas, en el dinero que invierten en las interesadas separatas especiales de las publicaciones científicas y en los millones de dólares que invierten en empresas de relaciones públicas para que éstas contacten en todo el mundo con periodistas -en general acríticos y pésimamente formados en este ámbito- así como con todo aquel que tenga cierto poder de decisión.

Sin olvidar, por supuesto, a los visitadores médicos y a los propios médicos, invitados una y otra vez a “congresos” a los que no sólo acuden gratuitamente sino que a veces incluso son pagados sólo por asistir y a los que se hacen todo tipo de “regalos”. Dinero sobra. Incluso para pagar a gente que se dedica sólo a desprestigiar toda voz discrepante independiente.

Y al final, como una mancha de aceite, la idea acaba imponiéndose en las consultas de los médicos que en cuatro minutos atienden a sus pacientes y tras echar un vistazo a los análisis prescriben de inmediato a muchos de ellos cualquiera de las muchas estatinas que ya se comercializan para reducir “ese nivel de colesterol tan alto que tienen”.

La mentira completa así el círculo y los pacientes, engañados, se medican sin necesidad. 

El riego-beneficio de las estatinas

Ray Moynihan, periodista especializado en temas de salud y en las técnicas de marketing de la industria para vender fármacos y enfermedades, resume así en su libro Medicamentos que nos enferman e industrias farmacéuticas que nos convierten en pacientes la controversia sobre el uso de las estatinas:

“En definitiva, para muchos otros hombres (aquellos que no han padecido ningún accidente cardiovascular) y mujeres sanas no existen pruebas de peso que demuestren que estos fármacos puedan contribuir significativamente a prevenir una muerte prematura. (…) El uso del miedo para comercializar las estatinas ha escandalizado a los científicos independientes, consumidores y médicos en todo el mundo.

La preocupación es por partida doble.

En primer lugar, para la mayoría de las personas a quien va dirigido este marketing masivo no hay pruebas fidedignas que acrediten que las estatinas reduzcan las posibilidades de morir prematuramente.

En segundo lugar, y más relevante, el foco promocional sobre el colesterol desvía la atención de otros métodos más eficaces y eficientes para prolongar y mejorar la vida”.

La verdad es que los trabajos que apuntan que el tratamiento preventivo con estatinas por su acción sobre el colesterol podría evitar la muerte por accidente cardiovascular son escasos y nada concluyentes. De hecho investigadores de la Universidad de la Columbia Británica (Canadá) elaboraron un meta-análisis reuniendo datos de cinco ensayos independientes de gran envergadura concluyendo que las estatinas reducen los infartos y los ictus en un porcentaje ínfimo: un 1,4%.

Porque eso significa que de 71 pacientes hipercolesterolémicos tratados preventivamente con estatinas durante cinco años se prevendría ese problema ¡en un sólo caso! Y algo más significativo aún: la tasa de efectos secundarios era del 1,8% superando la capacidad preventiva.

Mike Adams, periodista también especializado en temas de salud, publicó en julio del 2004 un artículo titulado Alerta sobre un fraude médico: las estatinas que reducen el colesterol no salvan ninguna vida (puede leerlo en http://www.newstarget.com/z001268.html en el que señalaba:

“Una revisión crítica de trece ensayos clínicos publicada en JAMA -el periódico de la Asociación Médica Americana- revela algunos hechos sorprendentes sobre las estatinas:

1) Las estatinas no han salvado una sola vida.

2) A nivel preventivo las estatinas son absolutamente inútiles.

3) Las estatinas no reducen el riesgo de muerte ni siquiera en los casos de personas con el colesterol alto.

4) No hay un solo estudio que demuestre que las estatinas alargan la vida de las mujeres.”

Dejamos claro de nuevo que muchos de los científicos, investigadores y especialistas en salud que se muestran contrarios a la extensión de las estatinas como medicamento preventivo no discuten su valor en el caso de accidentes cardiovasculares, discuten que consigan mejorar el estado del enfermo mediante la reducción del colesterol.

De hecho este mismo año se ha publicado en Annals of Internal Medicine un estudio en el que se afirma que las estatinas y los betabloqueantes usados para reducir la presión sanguínea reducen el índice de ataques cardíacos. Realizado por el Kaiser Permanente Health Insurance y científicos de Stanford y de la Universidad de California el estudio indica que el efecto beneficioso de las estatinas se debe a que disminuye la inflamación de las arterias.

Cuestión distinta es si la acción de las estatinas sobre el colesterol es beneficiosa y si los riesgos que afrontan los pacientes que las toman durante mucho tiempo de forma preventiva se justifican. Porque debe saberse que para bajar el nivel de colesterol las estatinas actúan bloqueando una enzima denominada HMG-CoA reductasa que controla la formación de colesterol en el organismo.

El problema es que esa enzima es necesaria para la producción de la coenzima Q-10 que juega un papel muy importante en la producción de Adenosín Trifosfato o ATP, es decir, la molécula que interviene en todas las transacciones de energía que se llevan a cabo en las células.

Se trata pues de una coenzima que está presente en cada una de las células de nuestro cuerpo pero que se concentra especialmente en las más activas que son las del corazón siendo por tanto indispensable para su correcto funcionamiento.

Por lo que usar estatinas para “prevenir” ataques cardíacos alegando que bajan el nivel de colesterol es una incongruencia ya que pueden terminar provocándolos si genera un déficit de Q-10. Y lo que sí está demostrada es la relación entre una carencia de esa coenzima y el deterioro de la función del miocardio, las disfunciones hepáticas y las miopatías, incluidas la cardiomiopatía y el fallo cardiaco congestivo.

El doctor Peter H. Langsjoen, especialista en el ámbito de la seguridad de las estatinas, revelaba en uno de sus trabajos -Cardiomiopatía inducida por las estatinas- que tras 17 años de experiencia con ellas había observado un incremento dramático de los fallos cardíacos como efecto secundario de su ingesta.

Una circunstancia, debemos suponer, que era perfectamente conocida por las compañías farmacéuticas ya que en los años 1989 y 1990 la Merck patentó el uso de la coenzima Q-10 en combinación con las estatinas para prevenir y tratar estas complicaciones (Brown MS. Coenzyme Q-10 with HMG-CoA reductase inhibitors. United States Patent, 4, 933,165. Jun,12,1990).

Y en la patente de Merck se puede leer con toda claridad:

(…) since coenzyme Q-10 (…) is of benefit in congestive Heart Failure, the combination with HMG-CoA reductase inhibitors(statins) should be of value in such patients who also have added risk of high colesterol”.

Es decir, “(…) dado que la coenzima Q-10 (…) ofrece beneficios en los casos de fallos cardiacos congestivos la combinación de esta sustancia con los inhibidores de HMG-CoA reductasa (estatinas) sería importante en aquellos pacientes con el riesgo añadido de tener el colesterol alto“.

A pesar de lo cual, que se sepa, la empresa jamás mostró especial interés en trasladar a pacientes y médicos la importancia de suplementar con coenzima Q-10 la prescripción de estatinas.

Los daños musculares -y no olvidemos que el corazón es un músculo- provocados por las estatinas como efectos secundarios son los más conocidos desde hace tiempo. Ya en agosto del 2001 Bayer se vio forzada a retirar del mercado Baycol (cerivastatin) después de que se relacionaran con ese medicamento al menos 52 muertes.

Y varios de los pacientes que tomaron Baycol para reducir su nivel de colesterol fueron diagnosticados con un padecimiento conocido como rabdomiolisis, enfermedad de las fibras musculares que se descomponen liberando sus restos en la circulación y causando necrosis tubular aguda, insuficiencia renal y, en algunos casos, la muerte.

Y no son sólo los daños musculares o hepáticos. Aún hay más. Duane Graveline -conocido popularmente en Estados Unidos como “Doc” Graveline- ha sido especialista en Medicina Aeroespacial, astronauta, cirujano de vuelo y médico de familia durante más de 20 años.

Pues bien, tras un episodio de amnesia sufrido como efecto secundario de la ingesta de la estatina Lipitor -recetado para controlar su colesterol “no demasiado alto”- decidió investigar en profundidad sobre el riesgo-beneficio de las estatinas.

Y fruto de ese trabajo fue la página web http://www.spacedoc.net/ y el libro Statin Drugs – Side Effects en cuyo prólogo puede leerse.

“Si consume usted Vytorin, Lipitor, Zocor, Crestor, Mevacor, Pravachol o Lescol debería leer este libro.

La mayoría de los efectos secundarios de las estatinas son desconocidos por sus ocupados doctores. Aunque ya conocen los problemas que pueden causar en los músculos y en el hígado pocos han oído hablar de la amnesia y otras formas de trastorno de memoria; y menos todavía de la hostilidad, agresividad y depresión profunda relacionadas con las estatinas.

Pero más ominoso aún es el trabajo de Muldoon que señala que con pruebas suficientemente sensibles se demuestra que el 100% de los consumidores de estatinas padece un déficit cognoscitivo.

El inaceptable legado actual del uso de estatinas en altas dosis es un sendero de dolores crónicos, entumecimiento, debilidad, confusión, fatiga, respiración agitada y deficiencia cardiaca en millares de víctimas confiadas.

Muchos médicos se han vuelto víctimas del uso de las estatinas y, como el autor, ahora sospechan que el mensaje de los persuasivos representantes de las farmacéuticas puede no haber sido nunca verdad”.

En una entrevista que le hizo el doctor Jay S. Cohen a Graveline -léala en http://www.MedicationSense.com éste apuntaba además en una dirección que puede resultar sorprendente, aterradora, pero en algunos casos también esperanzadora.

“Los médicos, como sus pacientes -contestaba Graveline a una de las preguntas-, ignoran por completo el problema de los efectos secundarios cognitivos de las estatinas. Una y otra vez aseguran y tranquilizan a sus pacientes preocupados y les dicen que sus lapsos de memoria son ‘los esperados para su edad’, quizás un ‘toque de senilidad’ o incluso ‘Alzheimer temprano’.

Y ahora, tras más de diez años de prescribir estatinas y tranquilizar a los pacientes sobre su seguridad, lo último que un médico quiere oír es que ha estado equivocado durante tanto tiempo“.

La pregunta es obvia: ¿tiene usted problemas cognitivos y ha estado tomando durante años estatinas para controlar el colesterol? Porque si es así quizás ni su médico ni usted hayan asociado hasta ahora ese problema con las estatinas pero resulta que ¡podrían ser la causa! Si, tal y como sostiene Graveline, algunos de los problemas cognitivos hoy diagnosticados como irrecuperables fueran el producto de la ingesta prolongada de estatinas la solución preventiva estaría precisamente en no tomarlos.

No estaría pues de más que los médicos que atienden a este tipo de pacientes se ocuparan de saber si los mismos tomaron estatinas y durante cuánto tiempo. Sería un buen comienzo. En julio del 2003 la revista Pharmacotherapy publicabaLa pérdida de memoria asociada a las estatinas: análisis de 60 informes de casos y revisión de la literatura.

El artículo examinó 60 casos de deterioros cognoscitivos asociados a las estatinas y recogidos del propio sistema de vigilancia Medwatch de la FDA.

Bueno, pues según las conclusiones esos deterioros estaban relacionados con las dosis: a más fuerte el medicamento y la dosis, mayor el riesgo. Avalando así las conclusiones alcanzadas por Graveline. Otro dato bastante ignorado es que los estudios sobre la eficacia de las estatinas suelen ser bastante sesgados.De hecho en más del 80% de los casos se realizaron con hombres y no con mujeres.

Y raramente se han tenido en cuenta que quienes las toman suelen padecer otras patologías. Precisamente al considerar que los pacientes con patologías subyacentes podrían experimentar serios efectos secundarios el Ministerio de Salud de Canadá obligó el pasado año a los fabricantes de medicamentos -entre ellos los de Lipitor (atorvastatin), Zocor (simvastatin), Mevacor (lovastatin), Lescol y Lescol XL (fluvastatin), Pravachol (pravastatin) y Crestor (rosuvastatin) a que cambiaran la información sobre la seguridad de sus productos y remarcaran el potencial de daño muscular en pacientes que consumen alcohol, toman otros medicamentos, padecen problemas renales o hepáticos, son diabéticos, hacen excesivo ejercicio físico, están embarazadas (parece que podría causar malformaciones en el feto), padecen de tiroides, han sufrido daños musculares o en los tejidos (cirugía)… y algunas otras patologías más.

Respuesta inflamatoria

En suma, ha llegado el momento de comenzar a contemplar el papel del colesterol y de todo el arsenal de medicamentos desarrollados en su contra de otra manera. ¿O cuando suena la alarma en su casa la apaga usted en lugar de comprobar por qué suena?

“Cuando el daño en las paredes arteriales se produce y la inflamación comienza -escribe Ron Rosedale en su libro El Colesterol no es la causa de las enfermedades del corazón– se liberan mediadores químicos para que el daño pueda repararse.

El hígado se pone en marcha para reciclar o fabricar colesterol dado que ninguna célula, humana o de cualquier otro tipo, puede hacerse sin él.

En este caso el colesterol está siendo elaborado y distribuido en su torrente sanguíneo para ayudar a reparar el tejido dañado y, de hecho, para mantenerlo vivo. Si el daño es excesivo es necesario distribuir colesterol extra a través del torrente sanguíneo.

No parece muy inteligente pues reducir simplemente el colesterol y olvidarse de por qué está allí. Mucho más inteligente parece reducir la necesidad extra de colesterol, el daño excesivo que está teniendo lugar, la razón para la inflamación crónica”.

Y formulado así el problema no falta quien ha formulado también la solución desde los mismos planteamientos.

“El colesterol, los triglicéridos, las lipoproteínas de alta y baja densidad (HDL y LDL) y demás productos metabólicos -escribe Matías Rath en su libro Por qué los animales no sufren infartos y los hombres sí– son recursos reparadores por excelencia y su nivel en la sangre se incrementa como consecuencia del debilitamiento de las paredes arteriales.

Si las paredes de los vasos sufren un debilitamiento crónico la demanda de reparación se hará cada vez mayor y la velocidad con que el hígado produce esas moléculas irá en aumento.

Debido pues a ese aumento de la producción de colesterol y otros factores de reparación en el hígado el nivel de tales moléculas en la corriente sanguínea crece convirtiéndolas al cabo de cierto tiempo en factores de riesgo de enfermedades cardiovasculares.

En resumen, la medida más importante para reducir el nivel de colesterol y otros factores de riesgo secundarios consiste en fortalecer las paredes arteriales reduciendo la demanda metabólica de un aumento de la producción de estos factores por el hígado. (…) Y los únicos dos factores que pueden influir en la salud cardiovascular son la dieta y, sobre todo, un aporte de nutrientes esenciales concretos que regulen el metabolismo celular”.

Este planteamiento de Rath podría incluso explicar los sorprendentes datos de algunos estudios citados anteriormente en los que la existencia de altos niveles de colesterol se relaciona con menos casos de cáncer. Todo apunta a que el colesterol, al proteger las paredes de los vasos, impediría la migración de las células tumorales a través de ellos, una de las hipótesis de explicación de las metástasis.

Por ello da tanta importancia Rath a la vitamina C y a dos aminoácidos como la lisina y la prolina pues, junto a otros nutrientes, actúan como protectores del colágeno del tejido conjuntivo en las paredes de los vasos y arterias protegiendo así de las dolencias cardiovasculares (vea lo ya publicado al respecto en el nº 64 de la revista al hablar sobre la Medicina Celular en la sección de Reportajes de nuestra web). Confiamos en que a partir de ahora empiece usted a mirar el colesterol con otros ojos.

Comentario: Lamentablemente, vivimos en una sociedad donde todo está al revés, los que velan por nuestra salud promueven normas que las destruyen y que están basadas en ciencia que no tiene absolutamente ningún sentido.El colesterol alto NO es la causa de las enfermedades cardíacas. De hecho, es algo esencial para una buena salud, ya que lleva a cabo funciones esenciales dentro de las membranas celulares y es sumamente importante para un funcionamiento cerebral adecuado, así como para la producción de hormonas esteroideas.Y si aún no están convencidos, aquí tiene distintos artículos de distintas fuentes que, tras leerlos, no les quedará ninguna duda de que todo el asunto del colesterol es una gran MENTIRA y un gran NEGOCIO:

La guía DEFINITIVA del colesterol (Vídeo)
El colesterol: ¿el gran enemigo?
El mito sobre el colesterol que está dañando su salud
Mitos y verdades sobre el colesterol, y las enfermedades cardiovasculares
El fraude del colesterol y otros consejos médicos perjudiciales para la salud.
Nación de Estatinas: excelente información sobre el colesterol
Se vuelve a confirmar: Los medicamentos de estatinas aceleran las enfermedades cardiovasculares
La hipótesis de los lípidos: El mito desmitificado
La estafa del colesterol para el negocio de las estatinas

La Mentira del Colesterol o cómo inventarse una enfermedad

Fuente: http://vistoenlaweb.org/2014/03/03/la-mentira-del-colesterol-o-como-inventarse-una-enfermedad/

 

 

Un vídeo forense prueba que los disparos en Kiev provinieron de la propia oposición

Bochornoso. El ridículo que está haciendo la Unión Europea en la crisis de Ucrania habla de la propia falta de credibilidad de este sistema moribundo.
Ayer mismo por la tarde, TVE informaba de la conversación filtrada entre el ministro de Asuntos Exteriores de Estonia con la representante de la UE, Catherine Ashton, en la que le reportaba que todo indicaba que los disparos a cargo de francotiradores que desencadenaron la crisis, provinieron de la propia oposición (es decir, del bando de Ashton). ¡Y ésta lo asumía! ¡La prueba de que ha sido todo una maniobra orquestada, como denunciaba Dennis Kucinich hace pocos días en Fox TV!
Nuevo Jaque Mate. La prensa norteamericana censura descaradamente la noticia. La inglesa hoy no cuenta nada, aunque ayer vi sendas informaciones en The Guardian y la BBC que hoy no logro encontrar.
En España, el diario El Mundo, El Confidencial, ABC y La Razón lo censuran, mientras que Público, La Vanguardia y El País lo publica.
Pero lo mejor viene ahora. Unas horas después de la filtración de esa conversación DEFINITIVA sobre el origen de esta crisis en Ucrania, se filtra el vídeo que veréis a continuación en el que se demuestra, sin ningún género de dudas, que los disparos que abatieron a los manifestantes del “Maidán” provinieron ¡de sus propias filas!
Se ve con toda claridad que los disparos proceden de la retaguardia y no del lugar del que se protegen con sus escudos.
Más abajo, un pequeño comentario personal sobre la situación a día de 6 de marzo sobre cómo puede acabar esta crisis

Hay que recordar que la crisis se desencadenó durante los Juegos Olímpicos de invierno de Rusia; con toda la intención pues supusieron que Putin andaba más preocupado en proteger su propia nación. Viendo el cariz que tomó la situación, y para evitar mayores víctimas, decidieron entregar el gobierno a los agentes sionistas para ir recuperándolo a base de mostrar la verdad de lo que allí ocurrió.
Imaginaos lo que estará pasando en Ucrania al conocer el contenido de la grabación con la emisaria de la UE que prueba su conocimiento de que los francotiradores eran de su propio bando. ¡A estas horas, esa información debe estar circulando por todo el país puesto que los rusos son una buena parte de la población!
Que la grabación haya sido realizada por los servicios secretos ucranianos es otra prueba de que están colaborando con los rusos, y la entrega de Crimea a Rusia por parte del almirante ucranio es otra prueba de que los militares están de su parte.
Así pues, Putin está manejando la situación con auténtico arte torero y está asestando golpe tras golpe a los sionistas USA y de la UE.
Hoy mismo se anuncia que la región de Donetsk se ha pasado al bando ruso. Lo previsible es que el gobierno golpista acabe cayendo.
Tiempo al tiempo.
PD: ¡Imaginaos cuando los ucranianos que apoyaron las protestas vean este vídeo!
PD 2: Ayer se filtró en Francia una estúpida conversación grabada a Sarkozy con Carla Bruni. ¿Os imagináis para qué era? ¡Para ocultar el ridículo de la representante de la UE!

Fuente: http://www.rafapal.com/?p=25177

 

Documental de cómo se fabrican los “golpes de estado suaves”: IMPRESCINDIBLE VISIONADO

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El vídeo que verás a continuación será uno de esos documentales cuyo visionado será prácticamente obligatorio para todo aquel que pretenda conocer cómo se mueven las cosas en estos comienzos del siglo XXI.

Todos los personajes implicados en las revoluciones habidas en los países del Este de Europa de los últimos tiempos hablan abiertamente de cómo las planificaron, con especial relevancia para el senador USA McCain.

Cuesta entender cómo se prestaron a hablar así de claro sobre su trabajo manipulador. El único “pero” que le pongo a este ejemplar trabajo canadiense, subtitulado por los venezolanos, es su título: “La Revolución de los tontos útiles” es el que mejor le hubiera venido.

De máxima actualidad, dado lo que está pasando en Ucrania ahora mismo.

Fuente: http://www.rafapal.com/?p=25204

Roma, al borde la bancarrota: el final de un Imperio/ El Plan para conquistar Ucrania a través de Crimea, ¡del 2008!

femenguays

A las femen les han salido competidoras

Dos significativas noticias.

Como todos sabéis, una cantidad de evidencias (mostradas en los vídeos “Dinero y dios”) nos llevan a afirmar que el imperio anglosajón (Inglaterra-USA) en realidad no es más que una prolongación del Imperio Romano. Por eso, es sumamente significativo que la ciudad de Roma, cuna de ese imperio, haya sido rescatada de la quiebra in extremis.

Hace pocos días, estalló esa crisis prefabricada en la capital de Ucrania, Kiev. Poca gente sabe que en esos días el estado de Ucrania iba a declararse en bancarrota y que su deuda pública estaba en manos de bancos escandinavos y alemanes, mayormente. Es decir, que su declaración de quiebra hubiera llevado a la quiebra de Alemania. Esa fue la razón última del golpe de estado, pues Rusia, en buen estado, se ofrecía para rescatar el país. En este link os enteraréis de que el plan de los sionistas para absorber Ucrania, comenzando por Crimea, ya estaba en la mesa… ¡en el 2008!

Fuente: http://www.rafapal.com/?p=25192